Si quieres citar el texto, poner la referencia: Castro Martín, María Jesús. "Los 15 cilindros de cera flamencos de la colección Regordosa-Turull". Flamenco en Cataluña. María Jesús Castro. 22 de mayo de 2016. http://flamencocatalan.blogspot.com.es/ (fecha de acceso)
La
presentación del fonógrafo en Cataluña en 1878 dio lugar a las
primeras grabaciones sonoras que se comercializaron a finales del
siglo XIX. Junto a documentos sonoros catalogados por la Biblioteca
de Catalunya (BC) como documentos únicos1
se encuentran diversas grabaciones de cantes flamencos, primero
adquiridos por Ruperto Regordosa, empresario textil que reunió en su
colección más de 300 cilindros, y después por el violinista Xavier
Turull. Según la sucinta biografía del empresario, "Regordosa tenia aficiones artísticas y sentía devoción por la ciudad de Granada y por el flamenco", quizás a partir de su amistad con el torero sevillano Ricardo Torres "Bombita", casado con una familiar del empresario, María Regordosa, es por lo que se aficionó al flamenco y fruto de ello dentro de su colección privada se hallan varios cilindros de flamenco, colección que por otra parte parece ser que no era comercial, ya que muy pocos cilindros tenían marca. El hecho de que se encuentren grabaciones de flamenco del período comprendido entre 1898 al 1918 es indicativo de la popularidad de dicho género musical, junto a canciones populares, árias de ópera y zarzuelas o música instrumental . En total fueron 15 cilindros de cera de flamenco que formaban parte de la colección de Regordosa, según su propio inventario. De esos quince, trece actualmente se encuentran en los fondos de la Biblioteca de Catalunya, otro cilindro, cantando y tocado por el mismo Paco el de Montilla y catalogado como Malagueña, se puede escuchar en el blog de Carlos Reverte pero es una copia en mal estado del segundo cilindro de Paco de Montilla de la Biblioteca de Catalunya catalogado como "Malagueña"4 y los restantes supuestamente se encuentran en los fondos del Centro Andaluz de Flamenco.
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Ruperto Regordosa junto a su colección de cilindros de cera
imagen extraída de www.sonograma.org |
Como hemos expuesto, en el Fondo Regordosa-Turull de la Biblioteca de Catalunya se encuentran en total trece cilindros de cera con grabaciones de cante flamenco, uno con un fandango, uno con unas guajiras, cuatro con malagueñas, dos con seguidillas gitanas, uno con una serrana, dos con soleares y dos con tangos.
Los lugares en los que se grabaron estos trece cilindros flamencos son diversos, al no ser producidos en el local de una casa fonográfica concreta sino realizados por un particular, llevándose a cabo las grabaciones directamente en ambientes flamencos de Sevilla y Córdoba; cafés y fondas fueron sus estudios de grabación.
Los cinco cilindros de Paco el de Montilla (con guajiras, malagueña, seguidillas gitanas, serrana y soleares) se grabaron en la Fonda de Oriente en Córdoba, como anuncia una voz en el cilindro de la malagueña, grabación que realizó personalmente Ruperto Regordosa en dicha fonda, por lo que probablemente hubo un contacto directo entre el cantaor/guitarrista y el empresario catalán.
Son varios los cantaores que realizaron sus grabaciones en el Cafe de la Marina de Sevilla, situado en la antigua calle de La mar, actual calle García de Vinuesa: Cagancho de Triana, quien registró sus dos cantes, unas seguidillas gitanas y soleares; Antonio Cordero "El Diana", con una malagueña, y el cantaor Miguel Cruz "El Macaca", quien grabó dos cilindros, con fandango y malagueña, y, aunque no se indica el lugar, con seguridad fue en el mismo café sevillano, ya que su esposa Enriqueta Díaz "La Macaca" también impresionó unos tangos en el Café de la Marina, por lo que probablemente Miguel Cruz grabaría los suyos en el mismo café.
Entre los cilindros en los que no aparece el lugar dónde se grabaron, están los de los cantaores, Candelaria Fernández (con unos tangos) y Antonio Chacón (con una malagueña), sin embargo el del famoso cantaor jerezano pertenece a la casa fonográfica de Armando Hugens, grabado en 1899 probablemente en Madrid, dato que confirmaría que Regordosa debió de comprar los recién registrados cilindros de Antonio Chacón con Miguel Borrull durante su estancia en la capital para incorporarlo a su colección particular.
Por otra parte, en los cilindros conservados de la colección también llama la atención los guitarristas que acompañaron a los cantaores. Excepto el cilindro de Antonio Chacón con el acompañamiento de Miguel Borrull padre, que con seguridad fue adquirido por Regordosa y no fue grabado por él, los guitarristas que acompañan a los cantaores anteriormente citados son siempre El Niño del Carmen y El Campanero, acompañando en el Café de la Marina de Sevilla a Miguel Cruz, Enriqueta Díaz, Antonio Cordero "El Diana" y Cagancho de Triana, por lo que podríamos deducir que eran guitarristas que actuaban en dicho café a finales del siglo XIX y fueron contratados por el empresario barcelonés, de ahí, quizás, la exclamación que quedó grabada en uno de los cilindros: ¡Vaya por Barcelona!